viernes, 28 de marzo de 2008

Semana Santa en Mendoza



Llegó la Semana Santa y cómo no, teníamos que hacer algo para aprovechar el tiempo. Llevamos un ritmo de miedo pero igualmente estamos dispuestos a seguir con las andanzas por tierras argentinas.

Por un lado Manu y Gloria, aprovechando que ella estaba aquí, tenían ya pensado su viaje desde hace tiempo y las reservas hechas, como debe ser. Fueron a tierras de la Patagonia, menuda pasada de fotos nos ha enseñado a la vuelta además de algunas historias muy curiosas. Digno de vivir sin lugar a dudas.

Por otro lado estábamos Jose Luis, Oscar y yo. Jose Luis tenía algunas cosas pendientes y era duda. El destino casi lo teníamos claro, Mendoza, una de las capitales mundiales del vino. El martes 19 de marzo aprovechando que volvíamos de la facultad en colectivo y esa línea pasaba cerca de la estación de colectivos, fuimos a reservar los billetes. Parece que nos cambiamos de país y nos empanamos porque a nadie se le ocurriría en España ir a comprar unos billetes para un destino turístico el día de antes. Como nos temíamos, todo reservado, ni una sola plaza. Algunas compañías tenían sólo ida, otras vuelta. Pensamos incluso en ir a Jujui, Córdoba, Salta, etc. Preguntamos para todos esos destinos y nada. Menos mal que la cabeza pensante de Oscar le dio para caer en la cuenta de que en una compañía nos dijo que tenía sólo de ida y en otra, la vuelta para cuando queríamos. Al final y tras más de una hora en la estación, conseguimos billetes. Llegamos al hostel y Omar nos apañó un hostel en Mendoza a través de un amigo suyo. Todo a la carrera.

El miercoles Jose Luis se incorporó a última hora, aún no sé cómo. Hicimos el viaje de ida a las 19 horas, unos 1200km en los peores asientos (en la planta de abajo al lado del motor) de la peor empresa de colectivos de Argentina. Llegamos como 3 horas tarde porque tuvimos que parar por que se rompió el aire acondicionado y también debido a una tormenta de campeonato que nos pilló a la mitad. Yo hice casi todo el viaje durmiendo así que las casi 15 horas de viaje no se me hicieron muy pesadas.

Llegamos a Mendoza (jueves) y nos desplazamos al hostel en el que teníamos la reserva hecha. Sinceramente nos sorprendió a todos porque estaba realmente muy bien. Todo de madera, en una zona algo retirada del centro y ambiente familiar. Nada más llegar nos desquitamos con un porrón (así se llama aquí a la litrona de birra) y nos relajamos un momento disfrutando de la terracita que tenía el hostel. La dueña se nos acercó y nos propuso algunas actividades que me hicieron tener un pequeño pellizco en el estómago. Entre las actividades estaba el rafting, pasar el día relajándonos en unas termas, visitas a bodegas de vino y subida a la alta montaña. Decidimos en el momento hacer al día siguiente rafting y las demás, ya veríamos.




Después de decidir lo de la actividad, nos desplazamos al centro para ver algunas plazas turísticas.



Comimos en un sitio donde nos hinchamos de pasta y luego, alquilamos unas bicicletas y darnos un paseo. Fuimos a unas ruinas antiguas que eran los orígenes de la ciudad y la verdad es que estaban bastante deterioradas.



Más tarde, de camino a un parque grandísimo que tiene la ciudad (a ver si aprendemos), nos paramos en un mercado donde nos tiramos muchísimo tiempo con un hombre super simpático que nos sorprendía con pequeños juegos de ingenio que vendía. Pasamos un buen rato. Después de otro paseito en bici llegamos al parque.



Tenía un lago donde había un club de piragüas. Allí esperamos al anochecer y aprovechamos para hacer algunas fotos, precioso el lugar. De vuelta al hostel decidimos tomarnos unas birras y no salir ya que entre el viaje, las bicis y demás estábamos cansadísimos.





Al día siguiente (viernes) temprano nos pasaron a buscar en un remis (minibus) para ir a hacer rafting, y mientras disfrutábamos del impresionante paisaje, nos desplazamos hacia un pueblo que se llamaba Potrerillos (Potrerishos para los gauchos, jeje).





Llegamos a la zona donde se hacían las actividades y tuvimos que esperar un tiempo para que nos comenzaran a organizar, a que nos dieran las nociones básicas de seguridad y darnos el material necesario. Nos equipamos con muchos nervios y nos llevaron rio arriba para embarcar en los gomones (son como una especie de zodiacs). Nos echamos al agua en poco rato y uf... el agua estaba realmente fría. Oscar fue el primero en probarla ya que cayó a las primeras de cambio principalmente provocado porque su compañero en la punta del gomón tenía una empanada bastante considerable y casi era imposible coordinarse con él. Creo que desde entonces Oscar me debe una cerveza porque lo rescaté yo, jeje. Al rato cayó el padre del empanado también. Nos mojamos todos porque el agua salpicaba por todos lados en los rápidos. Íbamos rio abajo y nos encontramos con varios rápidos que nos pusieron a prueba. La acción de la bajada (aprox. una hora) sumado al irrepetible paisaje hace de la experiencia algo impresionante, me encantó! Al terminar compramos un cd donde estaba inmortalizado los mejores momentos del rafting, jeje.



La vuelta al hostel a eso de las 15 horas la hicimos rozando la somnolencia (algunos la pasaron). Por supuesto echamos mogollón de fotos antes y después de todo. A la noche, después de una merecida siesta, preguntamos por la marcha en la ciudad y nos sumamos a ella. Antes de salir nos confirmaron que no podíamos hacer la subida a la alta montaña porque estaba todo petado. Una pena, la verdad, porque sabíamos de primera mano que era precioso ver el puente del Inca, entre otras muchas cosas. Después de la mala noticia nos plantamos en el centro de Mendoza donde nos dispusimos a cenar, y lo hicimos en un sitio de comida árabe. Muy bueno todo, mmm. La calle de la marcha no quedaba lejos y para allá que fuimos. Estaba llena de bares con terraza, chicas guapas, mucha cerveza, etc. Lo de siempre pero a más de 10000 km de tu casa, jeje. Nos ambientamos y tras un buen rato pasándolo bien nos volvimos al hostel.


El sábado básicamente nos hinchamos de andar, más centro, apañamos una visita para el día siguiente ir a unas bodegas de vino, más comida buena para almolzar... por la tarde paseamos atravesando la ciudad hasta ir al zoo. Impresionante el sitio y los animales, algunos de ellos, para ser sinceros, mal cuidados y en condiciones nada óptimas. Es curioso ver cómo la gente se comportaba. Daban de comer a los animales (chicles, helados, gusanitos...) desatendiendo los carteles que prohibían hacerlo, echando fotos con flash a menos de un metro, etc. Realmente no dudé en ningún momento del lado de la jaula del que estaban los animales. Después de andar en el zoo durante horas y que me sobraran algunos animales debido al cansancio, tomamos un taxi hasta el hostel. Nos preparamos para salir otro rato y a partir de aquí, se repitió lo de la noche anterior. Chicas guapas, cerveza, buena música, etc.



El domingo nos volvieron a pasar a buscar en un remis para llevarnos a las bodegas. El guía mientras nos desplazábamos a las zonas vitivinícolas de la provincia nos explicaba el proceso de la elaboración del vino, algo de historia de la ciudad en torno a la actividad, etc. Visitamos 2 bodegas de vino y una de aceite, que también venía incluida en la actividad. Nos explicaban los guías de cada bodega la manera en que trabajaban, el tipo de uva de la que sacaban el vino, procesos, importación, entre otras cosas. Nos daban a probar y conseguimos distinguir "algo" las diferencias entre vinos de diferentes uvas. Por supuesto, compramos vino después de cada cata, jeje. Personalmente la experiencia me resultó muy interesante porque ya el mundo del vino me gustaba y quería aprender. En la excursión charlamos con mucha gente, matrimonios argentinos de vacaciones muy buena gente y también conocimos a una chica que venía con sus padres. Era de un pueblo cercano a Rosario pero estaba desde hacía unos años en Córdoba, otra de las ciudades a visitar. Se ofreció como guía y nos cambiamos las direcciones de correo. Cuentas pendientes por hacer. Nos llevaron al centro y mientras tanto, hicieron un juego en el bus con el cual se ganaba una botella de vino si el número de asiento coincidía con las 2 últimas cifras del coche que viniera de frente...tuvimos suerte y le tocó la botella a Oscar, olé! Otra que se sumó a las que ya compramos y que tenemos ya planes culinarios para dar buena cuenta de ellas.


Por la tarde tras comer más carne (sí, más...), nos desplazamos para tomar el bus hacia Rosario de vuelta. Nos esperaban otras 12 horas de viaje pero realmente lo que nos sabíamos que nos esperaba era ese pedazo de bus. Vaya tela con el bus y el viaje. El bus muy cómodo y teníamos cena y desayuno incluido. Encima al rato de montarnos nos comunicaron que se iba a hacer un bingo en el mismo autobús, vamos, algo inusual totalmente. Ganó una mujer que estaba sentada detrás nuestra y se llevó una botella de vino. Lo demás transcurrió normal después de la pedazo de cena. Peli típica, mucho dormir y llegada a Rosario. Casi ni me enteré. Nos despedimos de Jose Luis en la estación de buses y Oscar y yo de vuelta al hostel.

La ciudad de Mendoza me resultó muy diferente a Rosario. Para mi gusto más bonita, con calles con unas acequias en las que te caías y no salías nunca, jaja. Mucha vida nocturna, más actividad si cabe en la provincia, donde gracias a su disposición a pie de los Andes, hay mil cosas por ver y hacer. Muy recomendable.

Hasta aquí mi viaje a la ciudad de Mendoza, sin lugar a dudas, unos de los mejores de mi vida, incluído en el que estoy viviendo y que se va a extender durante meses.

Un abrazo a todos!!!!

PD/ Gracias a Emes por estrenar la sección de comentarios!

miércoles, 26 de marzo de 2008

Finde en Buenos Aires

[[Correo escrito el 17-3-2008]]





"Hola de nuevo boludos!


El finde estuve en Buenos Aires (ó Bs As, como he visto por ahí). Ha sido un viaje alucinante donde hemos hecho y visto lo máximo que hemos podido y por supuesto, nos hemos reído mucho. Os voy a contar…

Salimos el viernes a mediodía desde Rosario hacia Buenos Aires. Tomamos un bus (ó colectivo) que nos salió muy barato. El concepto de bus aquí cambia. Podríais pensar que Argentina en ese aspecto no da calidad pero nada más allá de la realidad. La calidad de los autobuses supera con creces la que hay en España. En primer lugar, los asientos son muuuuucho más anchos y más reclinables, sin molestar en lo más mínimo al de detrás. En segundo lugar, te dan un pequeño sándwich y unas galletitas para el camino, vamos, un detallazo! (en España esto es casi inconcebible). Ni que decir tiene que con la barriga llena y con esos asientos, hice el viaje de ida y de vuelta casi entero durmiendo, cosa que no hacía en un viaje en carretera desde hacía años.

Llegamos a la estación de buses de Buenos Aires. Merece mención la villa (como se llaman aquí a los guettos o barrios chungos) que está pegadita a la estación. Un poco más allá está un hotel Hilton. Lo mismo ves algo lujoso que al fondo ves una villa…impactante el contraste!

Una vez tomamos un taxi en la misma estación de Retiro llegamos a la avda. 9 de Julio en la que supuestamente teníamos reservado el hostel, y digo supuestamente porque no apuntamos nadie ni la dirección exacta del hostel ni el teléfono… así nos hacen chistes como si de Lepe fuéramos, jaja, con toda la razón vamos! Nos vimos en una esquina cualquiera de Buenos Aires (como hay pocas!!) llamando por teléfono al hostel de Rosario para que se metieran en internet y pudieran darnos información. Mientras tanto nos tomamos unos bocadillos en la susodicha esquinita, donde había una bocatería. Una vez con la dirección y el teléfono, nos pusimos en contacto y tras llamar a unos taxis, nos montamos Manu, Glo yo en uno de los 2 taxis que vinieron, cuyo taxista escuchaba reggae, qué bueno fue pasar por el obelisco escuchando buena música!! Además que por allí había marcha ya que un tal Luis Palau (un predicador evangelista que mueve miles de personas) estaba allí haciendo de las suyas y había actuaciones, o sea, tráfico y calles cortadas. Tras una buena charla con el conductor tan salao llegamos al hostel. Nos sorprendió el buen rollo que allí se respiraba y el pedazo de habitación que habíamos pillado. Dos camas individuales, una litera y una cama de matrimonio, es decir, 2 + 2 + 2 = 6 :D. Teníamos baño privado, conexión a internet en el living, etc. Nos gustó el sitio tanto que nos quedamos allí y nos tomamos unas birras en el living, donde compartimos estancia con otros habitantes del hostel. Entre los habitantes había un personaje polaco que hablaba muy bien español debido a que estaba viviendo en España desde hacía años. Le movieron a Buenos Aires unos motivos un tanto escabrosos entre los que hay un asesinato, tráfico de drogas y movidas que no vienen al caso. La historia es que tuvimos tema de conversación durante un buen rato hasta que el cansancio nos pudo y nos fuimos a la cama.


El sábado nos levantamos temprano pero salimos más tarde. Ya se sabe cuando hay varias personas lo que cuesta arrancar. En primer lugar fuimos en colectivo hacia el barrio de la Boca. Lo interesante de allí es la parte de Caminito, que es super pintoresco. Todo lleno de colores y guiris. Vamos, como me dijo Oscar, eso es como un parque temático para comprar cosas, aunque nada le quita su encanto.

Paseamos por allí, echamos mil fotos y luego fuimos hacia la cancha del Boca Juniors. Entramos Oscar, Manu y yo en la por el precio de 10 pesos (algo más de 3€). Después de estar imaginándonos las que lían los barras bravas (hinchas) nos pasamos por un bar que estaba en frente y donde nos esperaban los otros que no entraron, Gloria, Pepelu y Nati. Nos pedimos unos choripanes (chorizo criollo en pan) y le echamos mil litros de chimichurri, no veas si se repite!

De allí fuimos hacia el cementerio de Recoleta, donde está enterrada, entre otros personajes famosos, Evita Perón. El sitio era super tétrico. Allí sólo habían mausoleos de gente de pasta (supongo porque son impresionantes) y algunas puertas están sin cristales, sólo la reja, y algunos ataúdes casi que se podían tocar, qué yuyu!! Cerca del cementerio se encontraba la plaza de Francia donde había un mercado enorme montado. Paseamos, reimos, compramos, fotos, refrescos, etc. Al rato de estar allí decidimos sentarnos en unos césped que estaban allí mismo. Un chico tocaba la guitarra mientras la muchachada permanecía sentada allí cual domingueros mientras devorábamos facturas y porquerías varias. El ambiente allí era súper joven y animado, una pasada! Allí estuvimos un buen rato echados y relajados escuchando temas de Silvio Rodríguez, Jarabe de Palo y un grupo de aquí que no conozco.




Desde allí fuimos hacia un sitio que nos recomendó un chico que nos vendió incienso Nag Champa (me encanta!). El sitio este era una cooperativa que la llevaban músicos, artesanos, etc. El caso es que cuando llegamos allí estaban 2 chicas que no tenían ni idea de la movida. Pensábamos que se montaban talleres y cosas interesantes pero sólo se vendían artesanías hechas por ellos con una iniciativa bastante buena, pero nada de las cosas que nosotros buscábamos. Lo mejor de ir hacia ese sitio no fue el sitio en sí, fue el trayecto hacia allí. Nos encontramos con unos mimos que actuaban en la calle, paraban el tráfico a su antojo, interactuaban con la gente, hacían bromas graciosas, etc. Fue de lo mejor del día porque me reí muchísimo. De hecho hasta grabé un merecido video, mortal!! Por cierto, mediante gestos, el mimo nos dijo que volaba hacia España dentro de 3 meses y les dimos el móvil para que se pusieran en contacto con nosotros, en concreto, con Oscar, cómo mola! Después de pasar por la tienda algo desilusionados, pillamos taxi hasta el hostel nuevamente. Descansamos 5 minutos al llegar y justo había una clasecilla de tango que, por supuesto, no me podía perder. Por lo que pude aprender, el tango se mueve por líneas, con algunos pasos básicos y muchísimas cositas improvisadas. El profe se puso a bailar con una chica allí para mostrarnos qué tal se hace. Es muy íntimo, me gustó mucho. Luego Gloria, la chica de Manu, se dejó llevar por el profe y lo hizo muy bien. Parecía que llevaba años bailando. Cuando vi bailar tango en Barcelona en Octubre (mucho antes de saber que venía a la Pampa) intenté estar atento a cómo se hacía pero no fui capaz de percatarme. Ahora que sé más o menos cómo es me siento bastante orgulloso. Algo más a la mochila de las cosas medio-aprendidas para poder desarrollar siempre que yo quiera :D. Después de la clasecilla de tango tuvimos una cena española con la comida que yo me llevé. Nada del otro mundo, queso manchego, jamón, chorizo de Pamplona, lomo embuchado y chorizo extra… qué asco, jeje. Decidimos más tarde dar una vuelta, a pesar de lo cansados que estábamos, y fuimos hacia la plaza de Mayo donde dimos la vuelta en sentido antihorario alrededor del centro de la plaza, como hicieran en tiempos las madres (y siguen haciendo) en señal de protesta por las desapariciones… ya sabéis. Nos dirigimos hacia puerto madero no sin antes pasar cerca de la Casa Rosada, que está al lado de la plaza, y fotografiarla. Nos tomamos unas birras allí a precio astronómico y volvimos al hostel con el puntazo, jejeje.

El domingo estuvimos por el barrio de San Telmo, tampoco demasiado lejano del hostel. Vimos mercado de artesanos y acabamos bastante cansados (acumulado del día anterior). Compramos algunas cositas, paseamos algo más y volvimos a llegar a la plaza de Mayo. Aprovechamos y entramos a la catedral e hicimos algunas fotos. Sinceramente este día no nos dio para mucho más, estábamos reventados.


Al poco nos volvimos al hostel, ya que salía nuestro cómodo colectivo a las 18.30 horas. Estuve casi todo el viaje durmiendo no sin anter dar buena cuenta del sándwich y de los pequeños dulces (y de los de Oscar también, jaja).

Os mando un abrazo fuerte y grande.

Cuidaros mientras no esté sho ashá.


PD/ espero no haberos aburrido!"

martes, 25 de marzo de 2008

Y cuando quise acordar... ya estaba aquí...

[[Correo escrito el 12-3-2008]]






"Hola gashegos, cómo va todo por ahí??? Os voy a contar un poquito que sé que tenéis ganas...

He acompañado a Jose Luis al poli (que es como se llama aquí a la facultad politécnica) y nos hemos visto con Oscar, que estaba ya por aquí. Hemos ido a tomar algo a la cafetería y me han presentado a Rubén, que es el que me va a dar de desayunar y comer en la facultad durante mi estancia aquí en Rosario. Hemos vuelto al laboratorio y ellos se han puesto a trabajar un poco sobre el proyecto antes de comer (son las 12.22), yo aprovecho ahora que tengo un hueco para escribir un poco sobre el viaje.

En primer lugar, antes de hablar del viaje en sí, tengo que hablar de las fiestas de “hasta luego”. Y digo fiestas porque realmente fueron dos. Una el viernes con los amigos que pudieron estar allí (y los que no pudieron sé que les hubiera gustado estar) y el sábado con la familia en mi casa.

El viernes, antes de salir a la calle, me vino a visitar mi tío Fali y Maria José. Me desearon mucha suerte y buen viaje. La verdad es que no pude estar con ellos demasiado porque llegué con la hora pegada al culo, cómo no!! Quedamos a las 21.30 en la plaza de las Tendillas y yo, como buen anfitrión, llegué tarde, menudo cafre! Menos mal que sois todos buena gente y dejasteis la agresión física para otro momento :P Nos tomamos unas birritas en el bar El Correo y luego salimos para cenar algo. Probamos en Casa Salinas pero estaba lleno, así que como segunda opción, fuimos a un restaurante mejicano. Allí, como era de esperar, mucho pique, mucha comida y buen ambiente. Estuvimos más tarde en el Soul. Más birritas, más amigos y un poquito de baile, que mirá que me gusta che! Se hizo algo más tarde y muchos amigos de la facultad se fueron a descansar, lo que es la edad! :P Los que quedamos nos fuimos a Chinales, a una nueva sala en la que pinchaban rap y drum&bass. Allí me lo pasé de lujo. Vi a muchísima gente, me desearon suerte, me abrazaron, me besaron, me menearon, bailé mucho y siempre con una sonrisa de oreja a oreja, claro está!!!! Quisimos hacer un cambio y cómo no… a la Metrópolis!!! Por supuesto y como ya tenemos acostumbrados a hacer en el JSC (me he traido la camiseta para representar aquí!!)… bailamos mucho, muchas risas, muchos abrazos, buenas vibras, gente a la que quiero mogoshón y sobre todo… energía!!! Sacos y sacos de energía que me he traído en el avión. Desde aquí os agradezco a todos y cada uno de vosotros que me deseasteis lo mejor esa noche. Se agradece muchísimo y lo recuerdo muy bien :D sois los mejores! Esta noche llegamos a casa tarde, jeje…

El sábado la cosa fue algo más tranquila, en familia, aunque me sorprendieron los preparativos. Parecía navidad entre tanta familia, canapés varios y bebida. Vinieron mis tíos Fran y Eva junto con mis primillos (desde Sevilla vinieron), mis yayos y mi tío Juanjo y Esperanza. Por supuesto estuvieron mis padres, mis hermanos Jose Antonio y Kiko, mis cuñadas Elena y Bea, y también estuvo mi gran amiga Miryam, que desde aquí, le tengo que agradecer especialmente que viniera desde Cádiz para estar todo el finde conmigo y darme tanta energía (y la que le queda darme cuando venga a la Argentina :P ) También me visitó Cienti, que es como de la familia, y me regaló un turbante y una bolsita con arena del Sahara junto con unos dinares, a parte, de darme un pedazo de abrazo y desearme suerte (vente con Miryam!). Yo estuve toda la noche subiendo y bajando escaleras, terminando de preparar la maleta e intentando estar entre familia. Me sentí muy arropado por los mios y me dieron muy buenos consejos para mi viaje.

Hasta aquí la parte de las fiestas. Ahora,el viaje, que también tuvo dos partes. Conocer a Omar, el niñotanesperadoportodos, fruto del amor entre Ricky y Paloma, y por otro lado, el viaje en sí, desde Madrid hasta Rosario.

Yo salía el domingo a las 11.45 desde la estación de trenes de Córdoba hacia Madrid. Nos levantamos toda la familia para votar (excepto mi hermano mayor), lo hicimos con la hora pegada al culo porque quería ir yo con todos y a mi santo padre se le ocurrió ir a jugar al tenis por la mañana… tiene esas cosas el hombre! Shegó el viejo y fuimos a donde nos correspondía. Votamos. Salimos con prisa para la estación. Allí fotos y más fotos de despedida. A parte de mi familia y Miryam, allí también me despidió mi vato loco Hilarión (joms, a toda madre o un desmadre, órale!) junto con su chica Susana. Gracias a ambos por estar. Esperamos un ratito y les dije hasta luego y ellos me desearon mucha suerte.

Llegué cerca de las 14 a Madrid y allí me estaba esperando Ricky con Paloma y Omar para recogerme. Ya pude ver a la preciosidad de niño, vaya cosa bonita! Fuimos a ver a la hermana de Ricky y a su cuñado y estuvimos un ratito con los hijos pequeños de ambos, lo pasamos bien. Luego pasamos a buscar a la madre de Paloma y después de una pequeña pelea por quien llevaba el carrito de Omar :P llegamos a un barecito para tomar unas tapas. Comimos y todo bien. Después del paseo fuimos a casa de RickyPalomaOmar y nos recibieron Nas y Maggie. Estuve jugando con Omar y fue genial. Se reía, jugaba con la pelota y desprende una vida muy grande! Una pasada de nene vamos! Le hice un reportaje con la cámara, jeje. Más tarde les dimos Ricky y yo un paseito por el barrio a Nas y Maggie. Llegamos a casa y estuvimos escuchando música, grabando pelis, mirando la tele y pasándolo bien. Se hizo tarde y nos fuimos a la cama J Al día siguiente, lunes 10 (el día de mi partida a tierras argentinas… qué nervios!!!) tuve que prescindir de la compañía de la familia porque fueron a currar como los buenos, así que quedé con Soraya, otra amiga de Madrid. Estuvimos dando vueltas en coche y comimos fuera. Nos dio tiempo a reirnos mirando fotos en el portátil y a ponerme más nervioso a medida que se acercaba la hora, uf!! Me despedí de Soraya y fui hacia casa de Ricky nuevamente. Pude decir adios a Nass, a Maggie, a Paloma y al queridísimo Omar, al que le di un besito mientras dormía en su cuna, qué tierno! Ricky tuvo un detallazo y me llevó al aeropuerto en coche. Allí facturé la maleta y estuvimos hablando bastante tiempo hasta que me dio un par de besos, un abrazo y me deseó lo mejor para mi inminente experiencia, qué grande es! Es un placer conocer gente como la familia que forman RickyPalomaOmar, te hacen sentir como en casa y te das cuenta de que allí el amor es lo que impera en sus vidas, es precioso! Gracias a todos ellos y a Soraya por portarse tan bien conmigo.


Esperé un ratito hasta embarcar en el avión y lo hice a las 22.05. Me dio tiempo a enviar algunos mensajes y a recibir una llamada de Miryam, que fue la última persona con la que hablé antes de partir, anda que no! ;)

Resumo un poco esta parte… algo más de 12 horas de avión. Música, comida precocinada, lectura, un poco de sueño y cuando quise acordar, estaba en Buenos Aires a las 7.30 de la mañana.

Lo primero que hice al llegar fue comprobar en el baño el efecto Coriolis después de “mandar un fax”, jajajaja! Compré luego una tarjeta para llamar a España y por supuesto, llamé a mi casa para decir que llegué bien. Me hubieran matado si no lo hubiera hecho. Me senté y esperé al colectivo (que es como llaman aquí al autobús). A las 9.40 me monté y estuve dormitando casi todo el viaje, dando cabezaditas pequeñas. Pude comprobar cómo en la Argentina no se llevan nada las furgos. Aquí lo que se lleva son las camionetas típicas americanas (si tienen desconchones en la pintura, mejor), los cristales tintados, los paisajes impresionantes y enormes, y el cielo diferente… tras unas 4 horas llegué a Rosario, eran casi las 14. Cambiamos a un minivan (minibús aquí) y nos llevaron a la dirección a la que íbamos cada pasajero. Es como una mezcla de servicio entre bus y taxi, una pasada y a buen precio (100 pesos aprox. 20 €). Bajé en la calle San Lorenzo 1679, al Cool Raul Hostel, que es donde estoy alojado. Llegué a la recepción y me dio un buen rollazo increíble. Me recibió Lael, sin camiseta y en bañador. Me dijo que a Manu y a Oscar los habían echado por crear desperfectos en el hostel después de llegar de joda (de fiesta). Yo no me creí ni palabra porque el chico me lo dijo con una sonrisa gigante, jeje. Detrás de todo esto estaban Manu y Oscar que me grababan con una cámara de video desde la planta de arriba, menudos sinvergüenzas! Bajaron y les pegué un abrazo enorme, qué alegría verlos nuevamente! En el hostel gente joven, de muchas nacionalidades diferentes, abiertos y con ganas de enseñarte, disfrutar y que disfrutes con ellos. Estoy por el momento contento, así que, perfecto. En la habitación estamos Manu, Oscar y yo, de momento. Hay espacio para otra persona más. Tenemos cada uno nuestro locker (taquilla) y allí nos organizamos bien. Más tarde conocí a Omar (el dueño del hostel), Lucas y más chicos de Alemania, Nueva Zelanda, Australia y Méjico. Fui a comer algo cerca del hostel y me acompañó Manu. Estuvimos charlando un ratito mientras comía y él me tuvo que dejar porque iba a recoger a su chica a Buenos Aires, que viene a verlo… qué bonito!


Terminé de comer y volví al hostel. Una vez me instalé medianamente, Oscar me propuso visitar el monumento de la bandera y le dije que sí.




De camino hacia allí pasamos por la calle Córdoba que es peatonal y muy comercial. Tiene movimiento esta ciudad, aunque me han asegurado que de noche es mucho mejor. Ya lo comprobaré, jeje. El monumento a la bandera está situado en la ribera del rio Paraná. La zona es turística y el monumento es impresionante, me gustó mucho. Subimos arriba (porque el monumento es como una torre grande) por 1.50 pesos (unos 30 céntimos) y echamos algunas buenas fotos. También aprovechamos para ver una placita que está justo al lado que rememora los héroes argentinos de la guerra de las Malvinas. Paseamos por la zona y charlamos mucho. Oscar me puso al día de las cosas importantes allí, de cómo localizar direcciones y demás consejos. A la vuelta al hostel nos dijeron que esa noche (ayer noche) había asado organizado por Omar para comer con sus amigos con los que juega a baloncesto. Por supuesto compraron algo más de carne y estábamos invitados, cómo mola! Mientras llegaba la hora del asado, en el patio, mientras tanto, me dio tiempo a probar el mate. No me disgustó para nada el sabor. Es amargo pero es como cuando pruebas la cerveza por primera vez. Luego ya te acostumbras (y te pasas también, jaja). Aproveché más tarde mientras preparaban el asado, y el olor se extendía por todos lados, para ducharme, que estaba deseando después de tantas horas y el paseo cultural posterior. Terminó la ducha, organicé algunas cosas en el cuarto y más tarde, la esperada hora del asado argentino!!!! Me desvirgué y uf, tengo que decir que superó mis expectativas. Eso está impresionante señores, merece la pena muuuuucho! Estuvimos sentados alrededor de la mesa como 15 personas. Lo pasamos de lujo entre carne, ensalada, vino y cerveza. La gente es muy simpática, enseguida te hacen sentir parte del grupo. Vino Jose Luis a darme la bienvenida pasada la media noche y me dijo que fuera al día siguiente a su casa a desayunar. A eso de las 1.30 de la mañana mi cuerpo, las horas de vuelo, la comida, la bebida y el jet lag me dejaron KO hasta hoy.


Esta mañana me levanté sobre las 10 y ya estaban allí Manu y Gloria, su chica. Un rato de charla, tomar algo de mate con azúcar (que estaba bastante más bueno), grabar algunas cosas en DVD y más tarde he ido a ver a Jose Luis. Hemos ido de camino al poli y me he comprado unas facturas (así llaman a los pequeños dulces aquí). Dulce crema, dulce de leche y mermelada, uf, qué buenos! Hemos tomado (no, cogido no!) un colectivo eléctrico (un bus pero lleva por encima unos cables que le proporcionan energía para que funcione –parecido a un tranvía-) y nos ha dejado al ladito de la facultad. Hemos entrado y aquí me veo… escribiendo a todo el mundo que lo está esperando…

Hasta aquí la vida que llevo vivida en Rosario, con bastantes detalles. Quizás por falta de tiempo no pueda escribir tanto pero bueno, seguro que tendréis noticias mías.

Millones de besos y abrazos para todos."

Estrenando blog

Buenas!

El motivo principal por el cual creo este blog es porque me resulta bastante tedioso escribir un correo y mandarlo a toda la gente que quiero que lo lea (siempre se me olvida alguno), creo que es más fácil crear un blog y facilitar la dirección. Pensado y hecho, voilá!

En primer lugar voy a estrenar el blog con los dos únicos correos que mandé a la gente. Mi llegada a Argentina y el viaje a Buenos Aires con los amigos. Más tarde pondré más cositas...

Bueno... bienvenidos a mi rincón!

Espero que os resulte interesante!


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