Holaaa!!
Mis padres llegaron el día 9 pasado y han estado paseando hasta el sábado pasado, donde partieron desde Buenos Aires rumbo a casa. A nuestra casa.
Os voy a contar un poco, porque estos días dieron para muuucho.
Los pasé a buscar en la dirección donde iban a estar parando (presidente Roca al 1450). Me dio muchísima alegría verlos y ahí, en ese justo momento, me dí cuenta que lo que los echaba de menos. Al rato llegó mi gran amigo Gonzalo, mi hermano argentino. Dimos un paseo por el monumento y luego nos fuimos al hostel a comer un asado. Se incorporó Marcelita junto con mi padre y mi madre. Allí mis viejos empezaron a alucinar con la carne argentina, además de conocer donde vivo.

Al día siguiente hicimos picada española con los productos que trajeron mis padres desde España. Ya tenía yo ganas de comer buen jamón, queso, chorizo y lomo!!
El día siguiente, viernes, Gonza y yo habíamos arreglado para ir a cenar con mi familia argentina. Disfrutamos en un buen restaurante de la carne argentina, el buen vino, la buena conversación y la alegría de comprobar que las familias se conocieron entre muy buen ambiente. Todo un lujo.
El sábado fuimos a ver a Marcelita bailar flamenco. Vaya arte que tiene esta niña incluso siendo argentina! Lo hizo muy bien ella y todo su grupo. Luego, aprovechando que la madre fue a verla también, nos fuimos a cenar junto con otro amigo y mis padres, a un restaurante de comida árabe. Lo pasamos genial y cuando la bailarina que apareció más tarde se puso a bailar, se acercó a Marce, la levantó y se puso a bailar con ella. Todo un espectáculo esa noche!!!
El domingo estuvimos paseando por el parque disfrutando de la cantidad de gente que aprovecha los rayos de sol y se reúne con la familia compartiendo mate, facturas y buenos momentos. Hicimos tiempo hasta que por la noche nos pasó a buscar el bus que nos llevaría al aeroparque en Buenos Aires. Desde ahí iríamos a Iguazú a ver las famosas cataratas.

Aquí pasó una de las anécdotas de las que todavía me estoy riendo, jaja. Nos montamos en el bus y cuando salíamos casi de Rosario llegó la típica pero a la vez, oportuna pregunta… “quien lleva los billetes de avión?” pareció que el aire se pudo cortar con cuchillo porque las miradas que nos echamos entre los 3 fueron de película. Nadie los había metido en la maleta, jajajaja!! Tuve que parar al chófer del bus y comentarle el problema. Llamó a un taxi de la misma empresa, mis padres volvieron a por ellos al departamento mientras los demás pasajeros íbamos a Buenos Aires. Casi una hora después, tras un viaje frenético, nos alcanzaron. Se montaron en el bus y seguimos el camino. Vaya tela!!
A las 7.10 de la mañana teníamos vuelo con Aerolíneas Argentinas. Digo “teníamos” porque el vuelo fue cancelado, toma ya, así sin más! Nos apuntamos a la lista de espera para el siguiente vuelo hacia Iguazú, pero nos quedamos fuera. Llamé a la agencia y la chica nos averiguó otro vuelo con la empresa LAN, que finalmente tomamos después de más de 10 horas en el aeropuerto esperando, qué coñazo!
En Iguazú nos esperaba una persona que nos llevó al hotel en la zona brasileña. En la aduana brasileña tuvimos otro pequeño inconveniente. Y es que no te puedes llamar Jose Rodríguez en un país donde sólo se usa un apellido, porque te puede salir cuando te chequean en el ordenador que tienes una multa sin pagar y no puedes entrar en el país, jajaja! Le pasó a mi padre pero al final averiguaron la historia porque era evidente que el pasaporte era nuevo. Vaya cosas nos pasan!
Al día siguiente fuimos a ver la parte brasileña de las cataratas. Haciendo cola nos conocimos con unos paisanos del otro lado del charco. Los cordobeses estuvieron presentes desde el principio hasta el fin de nuestro viaje en Iguazú, vaya risas nos echamos con ellos. Tuvimos una invitación en una de las cabañas del negocio que tenía uno de ellos en una zona de campo muy turística aquí llamada Carlos Paz.
En la zona brasileña se obtiene una visión más panorámica de las cataratas. Te das cuenta de que aquello es una de las mayores maravillas del mundo, es impresionante! Yo había visto muchas fotos pero creo que la diferencia que te hace quedarte perplejo es el ruido. Un rugido constante y muy alto está siempre sonando, es abrumador.




Al día siguiente volvimos a coincidir con los cordobeses y visitamos la parte argentina. Todo está muy bien dispuesto y preparado para el turismo. Desde esta parte se camina casi sobre las cataratas. La zona más espectacular de la zona argentina es cuando se está sobre la garganta del diablo. Es tal la cantidad de agua que cae que la bruma no deja ver el fondo de la caída. Luego en la zona baja de las cataratas hay una excursión en lancha donde te ponen casi debajo, te llenas entero de agua y te diviertes muchísimo! Me quedo sin palabras así que mejor mirar algunas fotos.
El jueves volvimos a Buenos Aires y de ahí a Rosario de vuelta. Descansamos después del viaje hasta el día siguiente.
Al día siguiente, viernes, cenamos con Sergio, un profesor de la facultad de ingeniería. Lo conocí en España, en la unidad de voluntariado. Él pasó algunas veces por allí para hacer el doctorado y es una persona solidaria y consciente de la realidad actual. Disfrutamos de la hospitalidad de su familia, del buen asado que preparó para nosotros y de la buena conversación. Son una familia ejemplar y muy buena gente.
Al día siguiente disfrutamos de asado en el hostel, por segunda vez. Siempre es igual ahí. Risas, gente muy diferente y loca, buena conversación, pero esta vez estaban mis padres nuevamente. Se quedaron flipados con la vida que tiene este lugar!
El domingo fuimos a ver a Sin Anestesia, Marce, mis padres y yo. Ya os hablé de la banda y del ambiente tan familiar que crean siempre en sus conciertos. Una linda noche.
El lunes cenamos en casa de Marcelita. La madre quería prepararnos una cena y estuvo, como siempre, a un nivel espectacular. Cuidan todo tipo de detalles, tanto en la comida como en los preparativos. Es un placer comer allí. Aún considero que no me corresponde tanta amabilidad por su parte. Lo pasamos muy bien y a mis padres los ví muy felices.

El miércoles salimos para Buenos Aires para conocer junto con mis padres la ciudad. Paseamos hasta el sábado a la mañana que ellos se fueron de vuelta para España. Anduvimos muchísimo conociendo los barrios de 


Son lindos lugares, diferentes entre sí. Algunos más castizos, otros más modernos y lujosos, incluso hasta un jardín japonés vimos. La verdad es que Buenos Aires tiene un mundo enorme por conocer y ser descubierto, todo es cuestión de visitarlo con un buen guía, jaja. Nosotros nos tuvimos que contentar con un mapa y recomendaciones de la gente. Fue un lindo viaje en que lo pasamos muy bien mis padres y yo, nos reímos muchísimo mientras caminábamos reventados por entre las calles de la ciudad.
Cuando se fueron mis padres a la mañana del sábado, a las 8.30 yo ya había quedado con amigos. Estuve el sábado a la noche con Victoria, Martu, Dani y Maru, unas chicas que conocí en Rosario la semana anterior, en el hostel. El domingo estuve todo el día con Tamarini, otra amiga de los chicos del hostel y que hablamos de vernos si visitaba la ciudad, así que así fue.
En definitiva, mis padres lo pasaron como nunca aquí y me alegro muchísimo de haberles hecho de guía, de haberles facilitado y brindado la oportunidad de darles a conocer tantas cosas que por aquí se pueden ver. Fue todo muy bueno y me alegré de volver a verlos.
Ya tengo la suficiente energía para seguir con las cosas y ahora, el proyecto se pone más duro. Todo es cuestión de horas y ganas. Hay que ser fuerte.
Con esto me despido, espero que todos estéis muy bien!
Un abrazoooooooo
PD/ muchísimas gracias por las firmas que me dejáis. Sois los mejores!










