lunes, 28 de abril de 2008

Primer concierto reggae

Buenas gente!

Manu volvió de Iguazú y ya le teníamos organizado un asado bastante suculento. El miércoles sería la fecha y Fer sería el encargado esta vez de preparar la carne, y el club Mitre en la ribera del río, el sitio donde hacerlo. Desde aquí mi más sincero agradecimiento hacia él porque la comida estuvo genial. Matambre con queso roquefort, vacío con toques de romero y otras especias, chinchulín en su punto… ya os podéis imaginar el festín que nos pegamos allí el personal, aparte de las aseguradas risas, más aseguradas cervezas y el buen rollo que se respiró.

El jueves salimos un rato a la Casa del Bajo y a la inauguración de un resto-bar bastante guapo donde nos hinchamos de comer/beber de gratis durante un tiempo. Buena música, buen ambiente y amigos.

El viernes hubo cenita en Baraka, conocido ya por los que me leéis. Esta vez fueron tallarines caseros preparados por la mismísima Mónica que, ayudada por Fernanda que es la más flamenca del lugar, los hizo para quitarse el sombrero. Cenamos y charlamos compartiendo muchos puntos de vista sobre política, viajes y libros. De todo un poco. Al término de la cena recibí un mensaje de Omar en el móvil y al poco rato estábamos de camino a Madame, una de las discotecas más grandes de Sudamérica. La noche se convirtió en amanecer al ritmo de reggae (sí, increíble pero ponen reggae en las discos), cumbia (por supuesto), reggaeton (por supuesto segunda parte) y alguna canción de Estopa (jaja).

El sábado tuvimos concierto de “Alegre no tanto” (me encanta el nombre) que nos hizo saltar a ritmo reggae por primera vez, al menos, con una banda. Tuvo lugar en el club italiano y la sala fue espectacular. La banda estuvo a la altura de las circunstancias y gracias a ella pusimos en evidencia que el Ghetto español está en plena forma. En ocasiones tocaban algo de ska y allí que estábamos nosotros para formar un pogo. El resultado fue, un codazo en la frente y zapatilla que casi pierdo, por mi lado. Oscar se llevó, a parte de un azulejo del baño, un golpe en la mano y alguna contusión más. A Manu se le caía todo lo que tenía en los bolsillos y me llegué a preocupar cuando en mitad de los empujones me dijo que tenía la zapatilla perdida, con lo que le costó comprarse unas. No llegó la sangre al río y la encontró, menos mal.

Del concierto fuimos a un sitio llamado La Luna que está muy bien. Tiene una decoración peculiar. Luego a Omar y a mí nos esperaba Willie Dixon para llevarnos hasta el amanecer, una vez más.

El domingo se fueron muchos de los mochileros que estaban en el hostel y nos quedamos bien tranquilos. Estuvimos toda la tarde en el salón donde nos montamos nuestro peculiar centro de operaciones. Entre algo de lectura y chat pasé el domingo de la mejor manera posible.

Sí, he dicho lectura y es que, a sabiendas de que Carlos Ruiz Zafón había sacado otro libro hacía unos días, me pasé por la librería a preguntar por él. Mi intención no era comprarlo en un principio porque tengo otros libros a la espera pero, una vez que sostuve en mis manos el ejemplar de “El juego del ángel” me volvió a conquistar sólo con leer una línea. Es impresionante la manera en que escribe este hombre, y es que tras el éxito de “La sombra del viento”, se había creado una expectación enorme alrededor de su próximo lanzamiento. Por lo que llevo leído, sigue a la altura. Seguro que el final no me defraudará. Para saber más… acercarse por una librería… yo de momento sigo devorando línea tras línea…

Abrazos a todos y a cuidarse!!!

lunes, 21 de abril de 2008

Ghetto español y Chambao

La semana transcurrió con algunas cosas por resaltar, como siempre.

Para comenzar, le pusimos nombre a nuestra habitación. Somos unos freaks y decidimos pintar “Ghetto español” en la puerta, ahí es nada. Los padres de Manu, a petición de él, trajeron unas banderas para dejar en el hostel cuando nos vayamos. Mientras tanto están en la habitación. La foto lo dice todo.

El martes por la noche se hizo un perol en el bar Baraka. El padre de Manu se encargó de prepararlo. La historia se repite. “Cuchará” y paso atrás, perol riquísimo, cerveza, risas, charlas, musiquita en directo, etc. Desde aquí agradecer (aunque casi seguro que no lo lean) a Mónica, la dueña del bar, a sus tres hijos, que son unos artistas, y a Fernanda, por hacer de puente de unión entre nosotros y el bar. Siempre nos tratan muy bien y tenemos el privilegio de poder celebrar allí estas comidas tan buenas acompañados de la mejor gente.

El miércoles partimos hacia Buenos aires para ver a Chambao en directo. Tocaban en el teatro Ópera, a unas dos cuadras del obelisco. Sentados a tres filas del escenario en platea VIP e invitados, ¿se puede pedir más?

Al ritmo de buena música con acento andaluz vibramos durante aproximadamente dos horas. El grupo en directo es impresionante. La Mari derrochó simpatía en cada palabra que dedicaba al público y nos ganó desde el principio. El concierto fue genial.

A la vuelta de Buenos Aires encontramos ciertos problemas en la ruta debido al humo, que se mezcló con la neblina que caracteriza (por lo que me han contado) a esta época del año.El humo inundaba ya el día anterior la ciudad entera, cosa increíble, casi se hacía irrespirable. Tardamos como 3 horas más ya que tuvimos que tomar durante un tiempo una ruta alternativa. Manu tenía al día siguiente el viaje a Iguazú, y para no arriesgarse a que la ruta volviera a cortarse y perder el vuelo, se bajó a las afueras de Buenos Aires y se volvió a la capital, para esperar a sus padres que llegarían esa misma tarde de manera precipitada.

La explicación está en que a la gente del campo le sale más barato quemar el campo para replantar. Una medida fuera de lugar que crea problemas muy grandes a todos los niveles, creando problemas tanto en los desplazamientos por carretera como en las ciudades (dificultades de respiración, picor de ojos, falta de visibilidad, etc). Esto pasa en España y va gente a la cárcel seguro. Aquí no hacen más que pasarse la pelota de tejado en tejado y los que sufren son siempre los mismos.

El finde como siempre. Paseos, fotos, mate, fiesta, etc. Más diversión, en definitiva. Gracias a Marina y Belén descubrimos Oscar, Santiago (un colombiano genial) y yo, un garito muy guapo donde ponen rock nacional argentino, se llama Berlín. Se accede desde la calle, de manera normal, pero luego se puede bajar por medio de unas escaleras a una zona inferior. Es todo un antro donde además la cerveza es alemana y está muy buena. Volveremos a ir.

El domingo aprovechamos para ir a la Florida. Está en la zona norte de la ciudad, pegada al río, bastante lejos del hostel. Es donde está la playa y la gente va a bañarse en verano, a pesar de las pirañas. Teníamos cierto temor al ir allí porque está cerca de la cancha de Rosario Central, que jugaba en esos momentos con River Plate, y los barra bravas (hinchas, ultras…) son bastante peligrosos aquí. Menos mal que ganó el equipo local 2 a 1.

Volvimos al hostel con ganas de relax y alquilamos una película. La experiencia fue buenísima porque vimos la película en la azotea, alumbrados por la luna y las estrellas. Además, la película estaba rodada de manera casera en Rosario, en una azotea también. Se llama “El Asadito” y es muy recomendable. Si tenéis oportunidad de haceros con ella podréis ver cómo son los asados aquí.

Hasta aquí esta semana pasada. Espero que os hayan gustado las fotos que colgué. Son todas hechas por mí aquí en Argentina.

Abrazos!!

miércoles, 16 de abril de 2008

solo foto





































lunes, 14 de abril de 2008

Chimichurri de mis amores

Otra semana más…

En la facultad mi proyecto va tomando forma. Los profes que colaboran en mi proyecto se reunieron con representantes de Siemens y parece que han llegado a un punto en común con respecto al proyecto que voy a hacer. Están en contacto ya que Siemens aportará el material que voy a usar yo, así que tienen que saber para qué va destinado exactamente. Me han dado algunos objetivos a corto plazo, y a partir de entonces, trabajaré de lleno en mi proyecto. Constará de un autómata maestro, otro esclavo, control de un motor y asociado a todo ello, un Scada. Hago este pequeño inciso para la gente que se pregunta el qué estoy haciendo exactamente en Argentina. No sólo estoy de fiesta!

Empujado por la cantidad de hojas entremezcladas que tenía en mi libreta con números de teléfono, opté por comprarme un móvil. Además es útil por si tengo alguna emergencia (esperemos que no) o algo por el estilo.

El jueves salimos a dar una vuelta Manu, Meli, una amiga argentina, y yo. El plan en principio era tranquilito pero luego se incorporaron Oscar (que venía directamente de Buenos Aires) y Marcelita, nuestra gitana-argentina por excelencia. La cosa se alargó hasta bien entrada la noche. Si es que no podemos pisar la calle, jeje.

El viernes hubo asado. Estuvimos alrededor de la mesa gente de muchas nacionalidades. Israel, Australia, Inglaterra, Argentina y España. Lo pasamos muy bien al ritmo de las mandíbulas triturando carne y un poco más tarde nos fuimos al Ross, ya sabéis, biblioteca de día y pub de noche. Aquí ya llegó el frío y en la cola del garito ya lo sufrimos bien! Dentro lo pasamos de lujo bailando, bebiendo y riendo. Mike, un chico de Australia, estuvo sembrado y nos partíamos con él. El triunvirato (Manu, Oscar y yo) le hemos cogido mucho cariño a este chico, es un personaje! Como no, esa noche llegamos tarde.

El sábado paseamos por la tarde por el monumento a la bandera. Tomamos tereré (yerba mate con zumo, muy frío y buenísimo) gracias a Marina, otra chica argentina del norte del país, donde el tereré se toma más. Allí estaban montando un evento para esa noche al que decidimos ir, a pesar del frío que hacía.

Tocaron Los Bitle, una banda que hacen canciones de The Beatles y que estuvieron muy bien. A mitad de la actuación entraron en escena un coro y una banda sinfónica. Espectacular el resultado, ya os podéis imaginar. Antes de terminar el concierto aprovechamos para darle una pequeña sorpresa a Mike. La idea la fraguó Manu la noche anterior en el asado al ver lo que le gusta al australiano el chimichurri (salsa picante que se come con la carne, buenísima). El triunvirato decidió regalarle una camiseta para que se la lleve a las antípodas ya que al día siguiente se nos iba. Fue un puntazo la cara que puso, no esperaba ese regalito. Después del concierto nos fuimos a cenar y luego, inevitablemente después de dos noches seguidas de fiesta, me fui al hostel a descansar.

El domingo llegaron los padres de Manu y nos fuimos a comer con ellos. Ni que decir tiene que son muy auténticos, tal como es él. Acompañados de mate y buen abrigo paseamos una vez más por el mercado del monumento. Después volvimos al hostel. Cenamos algo y hablamos de política con unas amigas argentinas que nos pusieron más al día de la realidad que aquí se vive, y que es tan diferente a la que tenemos en nuestro país.

En esta semana hice un mes por tierras argentinas y estoy muy contento.

Gracias a todos los que me leeis. Espero más comentarios para ver qué os parece lo que cuento.

Un abrazo!!!!

lunes, 7 de abril de 2008

I perol en Cool Raul Hostel

Hola gente!

Finalmente el miércoles, aprovechando que aquí era feriado (es decir, fiesta) probamos un perol como debe ser. Se nota que Mercedes, la queridísima madre de Oscar, le puso mucho amor para hacerlo porque salió riquísimo. Llegó también esa mañana Ángel, desde Córdoba, y su chica argentina. Van a ser papás en un mes. En el patio del Cool Raul se hablaban muchos idiomas. Alemán, español argentino, andaluz e inglés… pero a todo el mundo se le dijo que aquello funcionaba a la voz de “cuchará y paso atrás”. No quedaba otra. Con arroz de por medio y mucha hambre, se explicó a los allí presentes que más que una comida, el perol es un acontecimiento, la excusa perfecta para que nos podamos ver familiares y amigos. Cerveza, comida, risas, flamenco, country (por parte de Nick, americano de Alaska) y muy buen rollo. Todos quedamos muy contentos y bien llenos porque nos comimos 2 peroles enteritos.


Después del perol nos fuimos a jugar un partidillo de futbol. Debido al magistral manejo del balón con mis pies, me puso de manera voluntaria como portero. Allí todos encantados, jaja. Me tocó en el peor equipo de todos y perdimos casi todos los partidos. O era yo el malo? Quien sabe!

Después del futbol teníamos una cita con una amiga de Omar, la negra. Es radiolocutora y lleva un programa de música. Estaba interesada en que grabáramos el programa y que el admirado Salmorejo Social Club tocara una vez más. Nos pasó a buscar y nos llevó al estudio. Una vez allí esperamos en un bar cercano y nos tomamos unos porrones (cervezas de litro). Entramos dentro de la sala ya con cierta cerveza en el cuerpo, poca vergüenza y ganas de liarla.

Otra vez Oscar fue casi el portavoz del grupo y estuvo brillante, pero qué arte tiene! Dentro del estudio no faltaron las bromas en voz baja mientras estábamos en el aire… “Manu, pégate un pedo y que suene en antena”, jajaja, qué risas! Me recordó a cuando pequeño te reías en la iglesia, sabías que no podías y casi que por eso te daban más ganas. Ahora estamos pendientes de que nos pasen la grabación del programa. Lo pasamos genial.

El jueves por la noche tuvimos una cena preparada por las chicas del baile en un bar. La cena era griega, en Argentina y de invitados, españoles, jeje. Comimos salsas de yogurt, profiteroles y musaka. Todo estuvo delicioso...mmmmm.

Estaban invitados los padres de Oscar y por supuesto no fueron con las manos vacías. Llevaron jamón, queso, lomo, un Pedro Jiménez… vamos, lo de siempre! La comida estaba exquisita y disfrutamos de cómo nos tratan aquí. Es impresionante el buen talante que tiene la gente que estoy conociendo, me siento como en casa. Cerramos la cena bailando unas sevillanas y yo hice mi destrozo particular al bailar en “estilo libre”. Nos volvimos al hostel, echamos mil partidas al futbolín y nos acostamos a las tantas.

Gracias a que el asunto del campo medio se arregló, el viernes por la noche tuvimos un asado espectacular con un montón de buena gente, montón de carne, montón de vino y montón de risas.

Después salimos a dar una vuelta por ahí cerca de casa. Estuvimos en un sitio que de día es librería y de noche es un garito. Vamos, es el mismo edificio pero se hace en sitios separados. Estaría bueno estar de fiesta leyendo algo de Platón, os imaginais? Seguro que alguno lo haría.

Después de este sitio terminamos en un alter al ladito de casa y salimos cual vampiros mientras nos deslumbraba el sol. Oscar nos abandonó a mitad de noche porque se fue con los padres a las cataratas de Iguazú. Seguro que ahora está flipando por allí, ya nos contará.

El sábado dimos un paseito algunos del hostel. Comimos fuera, en la ribera del río mientras veíamos el derby Newell’s Old Boys contra Rosario Central.

Tomamos el poste al ritmo de reggae tranquilo en otro sitio y volvimos al hostel para descansar ya que esa noche volvíamos a salir. La historia se repite pero esta vez acompañados por un inglés más gracioso que nada. Entre Manu y yo le enseñamos a decir, pasito a pasito: “Shhh, illo, ere un máquina ompare”, qué risas! Terminamos la noche en Willie Dixon, que es una discoteca gigante donde ponen rock, ska y reggae. Saltamos en el pogo al ritmo de Ska-p e hice un aterrizaje con la espalda sobre el suelo, vaya hostia! Lo sorprendente de todo esto es que todos los que estaban saltando se pararon, me levantaron y seguimos botando, jajaja. Salimos como vampiros por segunda vez y nos comimos unas hamburguesas justo en frente del local. Por cierto, ganó Newell’s a Rosario Central por 1-0.

El domingo transcurrió tranquilito. Comida por parte de las chicas alemanas que nos hicieron una pasta buenísima. Luego paseamos Manu y yo por la ribera del rio y echamos un ojo a un mercado artesanal. Nos topamos con una gente que hace percusión y creo que este domingo nos pasamos por allí para ver si aprendemos algo.

Os dejo por el momento que aunque no lo parezca, también estoy estudiando.

Un abrazo a todoooos

martes, 1 de abril de 2008

Like The Rolling Stones

Han pasado algunas cosas desde que volvimos de Mendoza.

El acontecimiento más importante ha sido el cacerolazo. Supongo que habéis visto algunos en las noticias la que se ha armado aquí. Hay un paro en el campo y piquetes en las carreteras con lo cual, no dejan pasar alimentos a las grandes ciudades.
Hubo caceroladas en todo el país y Oscar y yo fuimos al monumento de la bandera donde se produjo la de Rosario. Allí nos dimos cuenta de la autodeterminación y la fuerza que tienen los argentinos. Padres, hijos, abuelos y todo tipo de personas se congregaron allí para protestar por una decisión injusta. El gobierno, tras varias caceroladas y viendo que el país se venía abajo, parece que está negociando sobre los impuestos excesivos que impuso. En ello están mientras nos falta carne, leche y muchas más cosas en los supermercados. Confiamos en que se arregle el asunto...


Vinieron los padres de Oscar para verlo y visitar el país. Son muy buena gente, aunque conociendo a su hijo no hace falta mucho más, de tal palo, tal astilla. Están en esta semana preparando su viaje a Iguazú para este sábado.

Yo tenía ganas ya de conocer la marcha que se mueve de noche aquí en Rosario y no hubo mejor ocasión para estrenarme que ir el viernes a la actuación de las chicas de baile flamenco que Manu y Oscar conocieron en la asociación andaluza de Rosario antes de que yo viniera. Las chicas lo hicieron muy bien y encima son muy simpáticas. Terminó la actuación no sin antes dejar claro con las palmas que somos andaluces. También pasaron algunas birras por nuestras manos, ejem! Terminó la actuación y estuvimos en un bar de nosequecalle hasta las tantas. Nos volvimos muy tarde y con una sonrisa burlesca que manifestaba nuestro grado de alcohol.


El sábado en la asociación andaluza se hacía un arroz y estábamos invitados. Iban a volver a bailar las chicas y también habían otras actuaciones más, entre los que contábamos. Me explico. A Jose Luis, como da clases de cajón flamenco en la asociación y conoce a bastante gente de la asociación, le propusieron que tocáramos algún tema. Y aceptó. Manu y Jose Luis tocarían la guitarra, Oscar cantaría y yo me atreví con el cajón flamenco para acompañar. El mismo sábado desde las 18 de la tarde preparamos 2 temas, "Que trata de Andalucía" de los cordobeses Aslándticos y "En un mercedes blanco" de Kiko Veneno.


Al llegar conocimos al presidente de la asociación el cual nos dio un trato muy familiar, muy simpático y poniendo de manifiesto que la función de esa asociación era sentirnos como en nuestra casa para lo que nosotros quisiéramos, un detallazo. Más tarde y después de las otras actuaciones, nos presentaron al respetable como el plato fuerte de la noche bajo el nombre de Salmorejo Social Club, ahí es nada! jajaja... por dios qué vergüenza! Allí que nos subimos. Oscar tras explicar con todo el arte y el humor que le caracteriza que no éramos para nada el plato fuerte, comenzamos. Hicimos lo que pudimos y echamos unas buenas risas ayudados por el vinate chungo que allí sirvieron y del que nosotros abusamos, jaja. Al terminar los 2 temas la gente nos aplaudía como si fuéramos estrellas, increíble vamos! Después se subieron un bailaor y un cajista que habían actuado antes y se armó el jaleo... una experiencia!

Después de "tocar" y pasar un buen rato rodeado de buena gente, pasamos por un bar donde se celebraba el cumple de una amiga de Omar. Allí ya sí me dí cuenta de la noche rosarina. No os cuento nada sobre las chicas de aquí, escribir demasiado sería una tontería. Hay que ver para creer cómo están, jaja! Sólo puedo decir que aquí hay nivelazo. Allí en el bar nos juntamos con muchísima gente del hostel y seguimos tomando cerveza, espumante (una especie de vino joven y suave, muy bueno), etc. Nos volvimos al hostel cuando nos echaron de allí. Me pudo el sueño mientras estábamos de cachondeo en el patio y me acosté.

El domingo por la mañana estuvimos paseando por el mercado que ponen cerca del monumento de la bandera y me encantó. Oscar nos regaló a Manu y a mí unos mates, qué grande es! Por la noche tuvimos una cena típica española en el piso donde están alojados los padres de Oscar, los cuales se habían traido en el avión todo tipo de alimentos de la tierra. Nos acompañaron un par de amigas rosarinas que dieron buena cuenta del jamón, queso, salchichón, etc. Ya os podeis imaginar cómo nos pusimos, jajaja.



Después pasamos por el bar "El Brunelesco" para ver al grupo Sin Anestesia. Tocan música de Sabina, Ismael Serrano y Silvio Rodríguez. Los componentes del grupo son muy simpáticos y tuvieron muchos golpes de humor entre tema y tema. Inmejorable sitio para pasar un buen rato en un ambiente íntimo y relajado. Perfecto para rematar la semana.


Hasta aquí mi semana pasada.


Mañana en el hostel tenemos un perol con el que la madre de Oscar nos va a deleitar, olé por ella!!




Un abrazo a todooooos!