Hola, qué tal estáis?
Yo ya estoy solo en la habitación. Manu y Oscar se volvieron el viernes noche para España y su ausencia pesa como una losa. Lo peor fue despedirlos cuando vino el bus para recogerlos y volver a la habitación. Parecía que nunca iba a llegar el momento de la despedida pero llegó. He compartido infinidad de momentos con ellos y vosotros habéis sido partícipes de algunos de ellos. La amistad que nos une ha ido más allá de las fiestas, más allá de la música alta en discotecas y las mil cervezas. Todo se ha forjado desde la pequeña habitación del hostel, en cada conversación del triunvirato, en la sala de la facultad, desayunando juntos, comiendo juntos, yendo a llevar la ropa a la lavandería, a la vuelta de la ducha y descubrir a Manu tirado en el suelo tocando la guitarra, etc. En definitiva, en el día a día es donde nos hemos llevado bien, en la convivencia, y eso no tiene precio. Están por siempre en mi corazón y ellos lo saben. Esto es un hasta luego, que no se van a librar de mí tan fácil.
Debido a la partida del 2/3 del triunvirato a la tierra que nos vio nacer, esta semana se dedicó prácticamente a despedidas y nervios, ya que ellos también presentaban el proyecto el viernes. Pero vayamos por partes.
El martes tuvimos otra vez cena en casa de Marcelita. Buena comida, buen ambiente y algo de pena porque todo tenía un velo algo oscuro ya que se trataba de una despedida. Por supuesto no faltaron las risas, el Malbec (que apenas lo hemos probado aquí) y la música de mano del SSC al completo. Otra noche para recordar.
Fuimos a cenar al Baraka y nos comimos unos canelones que daban miedo, cocinados por Mónica y compañía, qué buenos. Llevamos la bandera de Andalucía revolucionaria y la colgarán allí. Anda que si pasa un andaluz por ahí qué pensará. Aprovechamos para invitar a la gente a la pata que habíamos pedido para el viernes. A la vuelta nos ambientamos en el hostel y nos pusimos a hacer el tonto. Manu y Oscar se pusieron los disfraces de Maradona con los que llegarían a España, qué locos! Los chicos al día siguiente presentaban el proyecto y nos acostamos tarde, no tenemos remedio!!
El viernes nos levantamos todos con nervios. Ellos estaban preparados para la presentación y lo hicieron de maravilla. Me desentendí del proyecto y apenas le preguntaba detalles durante todo este tiempo. El motivo era que quería que me sorprendieran con su trabajo y así fue. A los profesores del tribunal les gustó mucho y se reflejó en la nota que le pusieron. Ni más ni menos que un 10!! Qué alegría me dio que le pusieran esa nota ya que era totalmente merecida. Manu y Oscar se esforzaron muchísimo para hacerlo bien. Olé por ellos!
Más tarde nos volvimos al hostel y ahí ocurrieron muchas cosas. Nos visitó Pepe y el guitarra (no recuerdo su nombre) de su grupo, Sin Anestesia. Hacen canciones de Sabina y lo conocen personalmente, son amigos. Hasta fueron sus teloneros cuando visitó Argentina. Después llegó la riquísima pata de ternera. Luego llegaron Ignacio Sosa y Nora, los directores de proyecto de los chicos, lo cuales estaban invitados. Lo pasamos muy bien, música, comimos en gran cantidad y la gente de diferentes ambientes se conocieron, estuvo muy bien. La actividad en el hostel no paraba en ningún momento.
Jose Luis llegó y nos preparamos para putear a Oski, ya que él al terminar ese mismo día y no tener asignaturas por superar, se recibió como ingeniero ya. Compramos huevos y harina, en las fotos podéis ver el resultado.
La tarde fue decayendo, la gente se fue yendo y nosotros, apagándonos. Nos fuimos a la habitación para descansar un rato. Más tarde nos empezamos a preparar por enésima vez y nos fuimos a Ross a bailar un rato hasta que los chicos se fueran de madrugada. Para mí esa fue la parte más dura porque me quedaba solo en la habitación y en la facultad.
Aproveché la invitación de Gonzalo, un amigo argentino que hice en Córdoba y que estaba estudiando allí, y justo después y sin dormir tomamos un bus hacia Colón, su pueblo.
Allí me esperaban con los brazos abiertos su madre, su padre y su hermano.
También conocí a sus abuelos y a sus tíos, todos con un cariño excepcional. Es inexplicable lo bien que te pueden hacer sentir con tanto cariño desmedido estando incluso a miles de kilómetros de tu casa. En apenas unas horas los sentí como si fueran mi familia. Todo se hizo muy fácil porque ya desde la comida las conversaciones, continuas bromas, historias, etc fluían de una manera muy natural. Después de comer y de las mil risas, nos echamos una siesta Gonza y yo para reponer fuerzas ya que esa noche me esperaban sus amigos para ir a un cumple. Esa tarde no faltaron el mate y facturas, como debe ser. Antes del cumple se juntaron todos los amigos, como acostumbran a hacerlo, y nos comimos un lechón, por dios qué rico!
Después de la comilona nos fuimos al cumple en cuestión. Fiestón al ritmo de cumbia entre amigos muy buena gente. Terminamos de día Gonza, su hermano Mauri y yo de vuelta en su casa metiéndonos en la cama de sus padres y liándola un poco. Nos os podéis hacer una idea lo simpáticos y la marcha que tienen los padres, son geniales! Estuvimos un rato ahí de risas en la cama y luego nos acostamos.
El domingo nos levantamos mientras el ambiente estaba cargado de un olor a asado.
Comimos en casa de los abuelos y ahí tampoco se escatimaron bromas, jaja. Es que vaya familia! Luego del asado el padre y la madre se lo curraron una vez más y nos llevaron a Mauri, Gonza y a mí a Rosario. El camino estuvo salpicado de piquetes en la carretera en busca de apoyo al campo en forma de firmas, mate durante el viaje, facturas (dulces) y más bromas. Llegamos a Rosario, me despedí a la que considero mi segunda familia con el más grande de los abrazos y con palabras de agradecimiento.
Ya en el hostel me encontré con Omar, Lael, etc. Lael y yo fuimos a un evento de “vale todo” que se celebraba allí cerca del hostel. Al entrar nos encontramos con chicos de mi gym, muy buena gente todos. Vimos las peleas que fueron de una calidad mediocre, todo hay que decirlo. Lo pasamos bien igualmente. Vuelta al hostel, algo de lectura, internet y a la cama!
El lunes comenzó más solitario que nunca pero con mucha fuerza. A decir verdad no estoy solo aquí. He conocido a mucha gente y me apoyan muchísimo. Seguro que no me dejan solo ni un rato. A ver qué tal transcurre la semana. Ya os contaré!
Un abrazo a todos!!!






















